Granada – España
28 de agosto 2025
La ciudad de Granada, en España, fue escenario la noche del jueves de una marcha nocturna en silencio en la que participaron entre 2.500 y 3.000 personas, en apoyo al pueblo palestino y en rechazo al genocidio que continúa la ocupación israelí en la Franja de Gaza.
La marcha partió de la Plaza Bib Rambla, y concluyó frente a la catedral, donde los manifestantes se concentraron para expresar una posición común. La convocatoria fue realizada por el movimiento de boicot BDS Granada, con el apoyo de otras organizaciones solidarias como Granada por la Paz, Coordinadora Andalucía con Palestina y Global Movement to Gaza.
Escena simbólica y mensajes contundentes
Los participantes portaron banderas palestinas y pancartas que exigían el fin del genocidio y de la ocupación. Durante la marcha se difundieron sonidos de bombardeos y disparos, en un intento de reflejar la realidad diaria que sufre la población civil en Gaza bajo el asedio y la agresión permanente.
El comunicado final del acto
Al finalizar la marcha, los organizadores leyeron un comunicado en el que subrayaron la necesidad de imponer un boicot integral al ente sionista en los ámbitos político, económico y cultural, además de reclamar la imposición de sanciones para frenar sus crímenes. El texto también reiteró el derecho del pueblo palestino a la resistencia, la autodeterminación y la independencia nacional, como vía imprescindible para poner fin a décadas de ocupación y colonialismo.
Un momento crítico en la causa palestina
Esta movilización tiene lugar en un momento en el que la ocupación sionisita (llamado israel) continúa perpetrando crímenes de genocidio contra la población civil en la Franja de Gaza, utilizando el asedio y el hambre como armas de geneocidio sistemáticas.
Todo ello ocurre en medio de una amplia complicidad y silencio internacional, con la implicación de diversos gobiernos y regímenes que brindan cobertura política o apoyo militar y económico a «israel», junto con la participación de empresas transnacionales que financian la maquinaria del genocidio y se benefician de su continuidad.