Por: el prisionero palestino liberado Anis Safouri

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Las operaciones de asesinato se practican de forma reiterada a lo largo del tiempo desde que la historia humana fue registrada. Este patrón de operaciones se repite en múltiples niveles, por parte de actores internacionales e incluso individuales, y ha sido aplicado también en el marco de ideologías dominantes a escala global. Entre las entidades que practican los asesinatos de manera sistemática, la experiencia “israelí” destaca como uno de los modelos más claros del uso del asesinato como política de Estado.

Las operaciones de asesinato no comenzaron con la implantación de “Israel” en el Mashreq árabe, sino que preceden a ella. El movimiento sionista utilizó este patrón de operaciones desde su propia génesis, y este se ha mantenido sin interrupción hasta la actual guerra de exterminio en curso contra el pueblo palestino desde el 7 de octubre de 2023. Cabe señalar que la continuidad de este patrón impide enumerar exhaustivamente a las víctimas en este contexto; por ello, el presente estudio se limita a ofrecer modelos ilustrativos de la aplicación de este patrón. No se pretende enumerar a las víctimas, sino aportar ejemplos representativos.

La pregunta central que se plantea aquí es: ¿cuáles son las motivaciones potenciales del uso de los asesinatos como patrón permanente por parte de “Israel”?

Para responder a esta pregunta, el estudio asume la necesidad de abordar un conjunto de interrogantes secundarios, entre ellos:

  • ¿Está el asesinato vinculado a una ideología específica?
  • ¿Cuáles son las motivaciones potenciales a nivel global?
  • ¿Cuál es la historia del uso de los asesinatos por parte del movimiento sionista y de “Israel” (ejemplos de diferentes periodos, no exhaustivos)?
  • ¿Cómo aplicó Israel el patrón del asesinato durante la guerra de exterminio desde el 7 de octubre, particularmente en el Líbano y Gaza, con una referencia menor a otras arenas de la guerra?

El asesinato o homicidio selectivo [1] se define como un asesinato planificado fuera del marco judicial que apunta a un individuo específico por razones políticas o ideológicas, especialmente cuando el objetivo ocupa un rol de liderazgo. En el derecho internacional, la legalidad de este tipo de homicidio depende de si el objetivo puede clasificarse legítimamente como combatiente, de su ubicación respecto a las líneas de combate y de si la ejecución implica traición o perfidia. El uso preventivo de fuerza letal contra individuos fuera del campo de batalla tradicional puede justificarse bajo el principio de legítima defensa; sin embargo, los juristas han intentado establecer criterios restrictivos: la amenaza debe ser clara e inminente, no lejana, hipotética o meramente anticipada. No se permite el asesinato como castigo por actos pasados; el objetivo debe estar involucrado activamente en un ataque inminente. Además, debe evaluarse el daño colateral y clarificarse la base legal del acto de asesinato. Aun así, los criterios y sus interpretaciones siguen conteniendo múltiples cuestiones no resueltas o altamente controvertidas (Luca Trenta, Kevin T. Fahey & Douglas B. Atkinson, 2024).

El estudio emplea múltiples metodologías para alcanzar respuestas plausibles, entre ellas el estudio de caso, el método histórico y el método crítico. El enfoque de estudio de caso se utiliza para analizar el uso israelí de los asesinatos en el contexto de la guerra de exterminio desde el 7 de octubre de 2023. El método histórico se aplica para examinar el uso del asesinato en diversas ideologías, así como la historia de su utilización por parte del movimiento sionista y de “Israel”. El método crítico se emplea para someter los resultados y afirmaciones al escrutinio analítico dentro del marco del estudio.

Los asesinatos cuentan con múltiples definiciones, y existe una intersección relevante entre la comprensión del asesinato y la teoría de las élites en la interpretación del fenómeno. El Diccionario de Cambridge define el asesinato como “matar a una persona famosa o importante” (CAMBRIDGE 2025). Otra fuente lo define como “matar mediante un ataque repentino o secreto, generalmente por razones políticas” (Merriam-Webster 2025). También se define como “el acto deliberado de matar a alguien de manera súbita o secreta, especialmente si se trata de una persona prominente” (Dictionary.com 2025). Se observa en estas definiciones la reiteración de expresiones como persona prominente, famosa o importante, términos que remiten a lo que se conoce como élite.

Este estudio adopta la teoría de las élites, integrada con el enfoque marxista, tal como aparece en los escritos de Burnham y C. Wright Mills, que entienden a la élite como un producto de la estructura capitalista. Asimismo, se aborda el marxismo como teoría crítica del sistema capitalista y la teoría de las élites como escuela crítica del desarrollo político en la era capitalista (Makki 2005, p. 39).

Los asesinatos y las múltiples ideologías

Los datos disponibles no indican que los asesinatos políticos estén vinculados a un periodo histórico específico, a una región concreta o a una ideología determinada, aunque se observa un aumento notable en ciertas regiones durante el periodo 1995–2015. Regiones relativamente estables, como Europa Occidental, así como regiones inestables, registraron niveles significativos de asesinatos, con un aumento claro en los dos decenios mencionados. Si se clasifican los objetivos de los asesinatos por porcentaje, se obtiene el siguiente desglose:

17% jefes de Estado,

18% líderes de la oposición no integrados en el poder,

21% miembros de parlamentos,

14% ministros,

10% diplomáticos,

5% alcaldes y gobernadores,

3% vicepresidentes (PERLIGER 2015).

El asesinato ha sido utilizado por adherentes de múltiples ideologías. A continuación se presentan ejemplos no exhaustivos de algunas ideologías y de asesinatos llevados a cabo por sus seguidores:

– Los anarquistas

Los anarquistas trabajaron en la eliminación de casi todos los gobernantes y jefes de los principales Estados europeos a finales del siglo XIX. Algunos anarquistas desencadenaron una ola de asesinatos y atentados a finales de ese siglo bajo el lema de la “propaganda por el hecho”. Entre los asesinatos atribuidos a anarquistas figura el del zar ruso Alejandro II en 1881, a manos del grupo Voluntad del Pueblo, así como el asesinato de la emperatriz Isabel del Imperio austrohúngaro en 1898 (Fitzpatrick 2024).

– La izquierda

El uso del asesinato como táctica se intensificó de manera notable durante la Guerra Fría. En Europa, por ejemplo, se registró una serie de asesinatos perpetrados por grupos revolucionarios de izquierda. La Fracción del Ejército Rojo en Alemania llevó a cabo asesinatos contra banqueros, industriales y políticos desde la década de 1970 hasta la de 1990, con el objetivo de provocar una revolución. Asimismo, se atribuye a las Brigadas Rojas italianas el asesinato del primer ministro Aldo Moro en 1978. Estos son ejemplos conocidos y clasificados de asesinatos en Europa durante la Guerra Fría (Fitzpatrick 2024).

– La derecha

La derecha europea utilizó el asesinato contra los socialistas tras la Primera Guerra Mundial, así como contra los nacionalistas en toda Europa. El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo por el nacionalista serbio Gavrilo Princip constituyó la chispa que desencadenó la Primera Guerra Mundial. La derecha fascista también utilizó asesinatos contra socialistas, como el asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en Berlín en 1919, y el asesinato de Giacomo Matteotti en Italia (Fitzpatrick 2024).

La actividad de la derecha se ha intensificado en los últimos años en Alemania, Eslovaquia y el Reino Unido, y no se limita al apoyo político, sino que en casos específicos alcanza intentos de asesinato. El político alemán Walter Lübcke fue asesinado en 2019 por un simpatizante de la extrema derecha opuesto a sus políticas migratorias. Asimismo, el activista de extrema derecha asesinó a la diputada británica Jo Cox en 2016. El primer ministro eslovaco Robert Fico fue víctima de un intento de asesinato que le causó heridas graves por parte de una persona vinculada a un grupo derechista. En el otro extremo, el político derechista neerlandés Pim Fortuyn fue asesinado debido a su discurso antiislámico, que buscaba reforzar su posición política (Fitzpatrick 2024).

– El liberalismo

Según un estudio realizado por la Fundación New America, las operaciones de asesinato (“homicidios selectivos”) mediante el uso de vehículos aéreos no tripulados (drones) aumentaron de manera significativa durante la presidencia de Barack Obama. En los dos primeros años de su mandato, el número de asesinatos superó el total llevado a cabo por la administración Bush a lo largo de ocho años. En Pakistán, por ejemplo —y se menciona aquí basándose en fuentes mediáticas como referencia y no como prueba o argumento—, entre 2009 y 2013 se llevaron a cabo 291 ataques con drones, que provocaron la muerte de entre 1.299 y 2.264 combatientes, con variaciones en las cifras según la fuente (Masters 2013).

● Motivaciones del asesinato

Las motivaciones de las operaciones de asesinato varían a nivel global. Entre los múltiples motivos existentes, destacan los siguientes:

– Asesinatos con fines nacionales y patrióticos

Mientras se expandían los asesinatos por razones revolucionarias, surgió un conjunto de asesinatos con objetivos nacionales y patrióticos. Entre los ejemplos se encuentra la India: Mahatma Gandhi fue asesinado pocos meses después de la independencia del país por un extremista hinduista; Indira Gandhi fue asesinada por sus propios guardaespaldas en 1984 debido a las medidas que adoptó contra los separatistas sijs; y su hijo Rajiv Gandhi fue asesinado en 1991 por los Tigres Tamiles (Fitzpatrick 2024).

– Movimientos de liberación

Los grupos de resistencia antinazi durante la Segunda Guerra Mundial recurrieron a los asesinatos como parte de las operaciones de resistencia contra la ocupación nazi. Una de las operaciones más emblemáticas fue el asesinato de Reinhard Heydrich, jefe de las fuerzas de seguridad del Reich y una de las figuras clave en la ejecución del Holocausto, llevado a cabo en 1942 en Praga, Checoslovaquia (Fitzpatrick 2024).

– La competencia por el poder

Pakistán ha sido testigo de una amplia ola de asesinatos, y se considera uno de los países con mayor continuidad en este tipo de operaciones. En 2007, la primera ministra paquistaní Benazir Bhutto sobrevivió a un intento de asesinato en el que murieron 180 personas; posteriormente, un segundo atentado logró asesinarla. Hasta el día de hoy no se ha determinado con certeza quiénes planificaron, ejecutaron o se beneficiaron del asesinato. Algunas versiones acusan a Al Qaeda u otros grupos islamistas extremistas debido a la cercanía de Bhutto con Occidente; otras acusan al ex presidente Pervez Musharraf, quien negó las acusaciones (Fitzpatrick 2024).

– Asesinatos por motivaciones políticas

Los países africanos experimentan de manera recurrente asesinatos, y la mayoría de ellos se considera que tienen trasfondo político. Informes señalan que entre 2019 y 2020 ocurrieron 185 asesinatos, dirigidos principalmente contra políticos, líderes de la sociedad civil y periodistas. Se estima que el 80% de los asesinatos en los países africanos responde a motivaciones políticas (Fitzpatrick 2024).

– Asesinatos con motivaciones criminales

En América Latina se observa una recurrencia constante de asesinatos, en los que intervienen múltiples actores, incluidos los narcotraficantes. Entre los ejemplos se encuentra el asesinato del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio, en el que se presume la implicación de redes del narcotráfico. Asimismo, el candidato presidencial brasileño Jair Bolsonaro fue apuñalado en 2018; algunos sostienen que este incidente contribuyó a su victoria electoral (Fitzpatrick 2024).

– Asesinatos con motivaciones psicológicas

Algunos asesinatos combinan motivaciones ideológicas con patrones de comportamiento extremista o estados psicológicos cercanos a la locura o la esquizofrenia, lo que conduce a la elección aleatoria del objetivo. Un ejemplo es Giuseppe Zangara, italiano de 32 años, quien en 1933 disparó contra el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, pero terminó matando al alcalde de Chicago Anton Cermak. Zangara creía que el gobierno de Estados Unidos era hostil hacia los inmigrantes y supo por la prensa de la visita presidencial a Miami (Mintz 2024).

– Asesinatos por agravio personal

Existen intentos de asesinato motivados por agravios personales contra la administración del Estado. Un caso es el de Samuel Byck, de 44 años, quien en 1974 atacó el aeropuerto internacional de Baltimore–Washington, mató a un guardia de seguridad e intentó secuestrar un avión con la intención de estrellarlo contra la Casa Blanca. La operación fracasó (Mintz 2024).

● Los asesinatos: del movimiento sionista a “Israel”

Las bandas sionistas recurrieron desde sus inicios al asesinato como método operativo, eliminando a cualquiera que se opusiera a su proyecto. En 1916, un grupo de inmigrantes judíos asesinó al policía beduino Arif al-Arsan por enfrentarse al movimiento sionista. Se llevaron a cabo múltiples asesinatos similares, que no se limitaron a árabes y palestinos, sino que también incluyeron a figuras británicas contrarias a la inmigración judía hacia Palestina (Adaileh 2024).

Israel ha atacado a numerosas figuras destacadas de la resistencia palestina, tanto políticas como militares, entre ellas Ali Hassan Salameh, Ghassan Kanafani, Kamal Adwan y Khalil al-Wazir, además de muchos otros dirigentes palestinos (Adaileh 2024).

Los métodos de asesinato israelíes han sido diversos: colocación de explosivos en vehículos, como en el asesinato del escritor palestino Ghassan Kanafani en Líbano; colocación de bombas en viviendas o lugares de presencia del objetivo, como en el asesinato de Mahmoud al-Hamshari en Francia; asesinatos mediante disparos, como el de Basil al-Kubaisi en Francia; y el uso de veneno, como en el caso de Wadie Haddad en Irak (Adaileh 2024).

Durante las décadas de 1980 y 1990, Israel apuntó contra líderes opositores al llamado “proceso de paz”, así como contra organizaciones islamistas emergentes. Israel asesinó a figuras contrarias a dicho proceso, como Khalil al-Wazir (Abu Jihad), y posteriormente intensificó los asesinatos contra líderes de la Yihad Islámica y Hamas, como Fathi Shaqaqi en Malta y Yahya Ayyash, uno de los principales líderes de Hamas (Adaileh 2024).

Las operaciones de asesinato continuaron hasta la Segunda Intifada, aprovechando los acontecimientos del 11 de septiembre para justificarlas bajo el marco de la “lucha contra el terrorismo”. Durante la Intifada, Israel asesinó a numerosos líderes palestinos, entre ellos Abu Ali Mustafa, el jeque Ahmed Yassin, Salah Shehadeh y Raed al-Karmi. Estas operaciones se caracterizaron por el uso intensivo de la fuerza aérea, causando la muerte de civiles junto con los objetivos, con el fin de elevar el costo, infundir terror y socavar la base social de la resistencia, que aun así continuó durante años (Adaileh 2024).

Tras la Segunda Intifada, Israel concentró los asesinatos en Gaza y en el extranjero. Desde 2008, Israel asesinó a figuras como Ahmed Jabari, Raed al-Attar, Baha Abu al-Atta y Jihad al-Ghanam, además de asesinatos externos como Mahmoud al-Mabhouh en Dubái (2010) y Mohammed al-Zouari en Túnez (2016) (Adaileh 2024).

En Cisjordania, los asesinatos disminuyeron tras la Segunda Intifada y se llevaron a cabo principalmente por fuerzas especiales infiltradas. Entre 2010 y 2019, Israel asesinó a Nashat al-Karmi, Marwan al-Qawasmeh, Amer Abu Aisha, Basil al-Araj, Ahmed Jarrar y Omar Abu Laila, entre otros (Adaileh 2024).

Tras la operación “Espada de Jerusalén” en 2021, se intensificaron los asesinatos contra nuevas brigadas de resistencia en Jenín, Nablus, Tulkarem, Jericó y Tubas, con el objetivo de frenar el auge de la resistencia (Adaileh 2024).

Israel volvió a utilizar ataques aéreos en Cisjordania, como en el asesinato de Sohaib al-Ghoul, Mohammed Oweis y Ashraf al-Saadi, marcando el primer ataque aéreo en la zona desde 2006 (Adaileh 2024).

Existen posiciones divergentes respecto a la capacidad de Israel para alcanzar todos sus objetivos. Algunos sostienen que Israel logró asesinar a la mayoría de los objetivos designados; otros citan fracasos notables, como el intento fallido de asesinar a Khaled Mashal en Jordania en 1997 y a Akram al-Ajouri en Siria en 2019 (Adaileh 2024).

● Los asesinatos en el contexto de la guerra de exterminio contra el pueblo palestino desde el 7 de octubre de 2023

Hezbolá

Israel intensificó las operaciones de asesinatos selectivos contra Hezbolá en el marco de la guerra del 7 de octubre de 2023, a mediados del año 2024. El asesinato de Fuad Shukr, uno de los principales responsables militares de Hezbolá, el 30 de julio de 2024, constituyó un punto de inflexión hacia una escalada mayor. El lugar del ataque, en el suburbio sur de Beirut, abrió la puerta a una serie de operaciones de ataque posteriores. Tras ello, Israel lanzó los ataques de los “buscapersonas (pager)” y los ataques contra dispositivos de radio los días 17 y 18 de septiembre de 2024, que causaron la muerte de 30 personas y dejaron alrededor de 3.000 heridos. Los ataques se extendieron desde el Líbano hasta Siria (Wilson Center, 2024).

El 20 de septiembre de 2024, Israel asesinó a un grupo de dirigentes principales de Hezbolá, en un ataque llevado a cabo en el suburbio sur de Beirut. Aviones israelíes lanzaron bombardeos que provocaron el martirio de varios líderes centrales del partido. Entre los nombres más destacados figuró Ibrahim Aqil, señalado como uno de los principales comandantes de la Unidad Radwan. Asimismo, se estima que el ataque tuvo como objetivo a dirigentes y cuadros militares y de campo relevantes de dicha unidad. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró que los ataques contra los “enemigos” continuarían, que el objetivo era la protección de los civiles y que este asesinato representaba una nueva fase de la guerra (Wilson Center, 2024).

Shukr y Aqil son acusados de ejecutar y planificar una serie de operaciones contra Israel y Estados Unidos. Según fuentes gubernamentales estadounidenses e israelíes, ambos habrían ejecutado y planificado ataques contra Israel y Estados Unidos, y se les atribuye un papel en los ataques contra fuerzas estadounidenses y en el atentado contra el cuartel de los Marines en 1983, que causó la muerte de 240 personas y heridas a otras 100. Aqil también fue acusado del atentado contra la embajada estadounidense en Beirut en 1983, que provocó la muerte de más de 60 personas y heridas a 120. Estados Unidos ofreció recompensas económicas por información sobre Shukr (5 millones de dólares) y Aqil (7 millones de dólares) (Wilson Center, 2024).

Hezbolá es considerado el aliado más cercano de la República Islámica de Irán y el actor no estatal más fuertemente armado del mundo. El partido constituye uno de los pilares centrales de la estrategia iraní de defensa avanzada. Fundado en 1982, Hezbolá se convirtió en un modelo de la estrategia iraní basada en la creación de alianzas que refuercen su seguridad nacional, generalmente con aliados no estatales (Wilson Center, 2024).

Israel llevó a cabo múltiples asesinatos de cuadros y dirigentes destacados de Hezbolá, entre ellos el asesinato de Wissam Hassan Tawil. Israel asesinó a Tawil el 8 de enero de 2024, uno de los principales dirigentes militares y de seguridad de la Unidad Radwan, mediante un ataque aéreo contra Majdal Selm. Tawil fue acusado de ejecutar un ataque con misiles contra la base de Meron, así como de transferir armas al ejército sirio durante el mandato del expresidente sirio Bashar al-Ásad y de enviar armas a los hutíes (Wilson Center, 2024).

El 9 de enero de 2024, Israel ejecutó otra operación de asesinato, cuyo objetivo fue Ali Hussein Bargi. Israel asesinó a Bargi mediante un dron en el sur del Líbano, cerca de la localidad de Kharbet Selm. Ali Hassan Bargi ocupaba el cargo de comandante de las fuerzas aéreas de Hezbolá en el sur del Líbano (Wilson Center, 2024).

El 15 de febrero de 2024, Israel asesinó a Ali Mohammad al-Debs, destacado comandante de la Unidad Radwan, en un edificio dentro de Nabatiyeh. Un ataque aéreo israelí tuvo como objetivo a al-Debs, acusado de planificar y ejecutar el ataque de Megiddo, además del asesinato de su adjunto Hassan Ibrahim Issa, quien se encontraba con él en el mismo edificio (Wilson Center, 2024).

Israel volvió a utilizar ataques aéreos para asesinar a otro responsable el 21 de marzo de 2024. En dicha operación murió Qassem Saqlawi, quien se desempeñaba como comandante del sistema de misiles y proyectiles en la costa. Fue abatido en un ataque aéreo israelí el 21 de marzo de 2024 y era uno de los dirigentes militares destacados de Hezbolá (Wilson Center, 2024).

Israel llevó a cabo otra operación de asesinato en la zona de al-Bazourieh, en el Líbano, logrando eliminar a Ali Abd Ihsan Naeem. Aviones israelíes realizaron un ataque aéreo el 29 de marzo de 2024 contra dicha zona, teniendo como objetivo a Naeem, quien era subcomandante de la Unidad de Misiles y Proyectiles de Hezbolá (Wilson Center, 2024).

El 31 de marzo de 2024, Israel atacó mediante un bombardeo aéreo al dirigente de Hezbolá Ismail al-Zein. Fue asesinado en un ataque contra la aldea de Kounine, en el Líbano. Al-Zein ocupaba un cargo importante en Hezbolá, ya que se desempeñaba como comandante destacado de la unidad de misiles antitanque de la Unidad Radwan (Wilson Center, 2024).

El 8 de abril de 2024, Israel lanzó un ataque aéreo contra el sur del Líbano que causó la muerte de tres personas, una de ellas objetivo de asesinato. Israel atacó al comandante de la Unidad Radwan de Hezbolá, Ali Ahmad Hussein, quien murió junto con otras dos personas. Hezbolá confirmó la muerte de Hussein en el ataque (Wilson Center, 2024).

El 16 de abril de 2024, Israel asesinó a responsables militares de Hezbolá. Un dron israelí lanzó un ataque aéreo que tuvo como objetivo a Ismail Youssef Baz, comandante de las operaciones costeras de Hezbolá, así como a Hussein Mustafa Shoury, comandante de la Unidad de Misiles y Proyectiles de la Unidad Radwan. El ataque tuvo lugar en la zona de Ain Baal (Wilson Center, 2024).

El 23 de abril de 2024, Israel ejecutó una serie de asesinatos, algunos de ellos mediante ataques nocturnos. Israel asesinó a Mohammad Atiya, integrante de la Unidad Radwan, en un ataque nocturno, y mató a varios miembros de Hezbolá en otro bombardeo, entre ellos Hussein Azqoul, quien trabajaba en la ingeniería de defensa aérea de Hezbolá (Wilson Center, 2024).

El 25 de mayo de 2024, un dron israelí atacó la región de Tiro, en el Líbano, provocando el asesinato de Hussein Makki, uno de los responsables militares de Hezbolá. Makki fue asesinado en un ataque con dron en Tiro; había participado en numerosos ataques contra Israel y anteriormente había sido responsable de la brigada costera de Hezbolá (Wilson Center, 2024).

El 12 de junio de 2024, Israel asesinó al destacado dirigente de Hezbolá Sami Taleb Abdullah. Un ataque aéreo israelí contra la zona de Jouaya tuvo como objetivo a Abdullah, quien murió junto con otros dos miembros de Hezbolá. Abdullah era considerado un comandante destacado, especialmente en el sur del Líbano (Wilson Center, 2024).

Israel lanzó otro ataque aéreo contra Jouaya el 20 de junio de 2024, que resultó en la muerte de Abbas Ibrahim Hamza Hamada. Hamada fue asesinado en dicho ataque y era considerado uno de los comandantes de campo de Hezbolá en el sur del Líbano (Wilson Center, 2024).

El 3 de julio de 2024, Israel asesinó al comandante de la Unidad Aziz de Hezbolá, Mohammad Nima Nasser, mediante un ataque aéreo cerca de Tiro, en el sur del Líbano (Wilson Center, 2024).

El 8 de julio de 2024, Israel llevó a cabo un ataque nocturno contra el sur del Líbano que resultó en la muerte de Mustafa Hassan Salman, integrante de la Unidad de Misiles y Proyectiles de Hezbolá, tras un bombardeo nocturno contra la zona de al-Qalila (Wilson Center, 2024).

El 9 de julio de 2024, fue asesinado el exguardaespaldas del ex secretario general Hassan Nasrallah en un ataque israelí dentro de territorio sirio. Israel ejecutó un ataque aéreo que mató a Yasser Nimer Qarnabsh, quien anteriormente se había desempeñado como guardaespaldas de Nasrallah y estaba implicado en tareas relacionadas con el aseguramiento del contrabando de armas para Hezbolá (Wilson Center, 2024).

El 30 de julio de 2024, Israel asesinó a Fuad Shukr, uno de los principales dirigentes militares de Hezbolá, mediante un ataque aéreo. Shukr era miembro del Consejo Yihadista, el máximo órgano militar de Hezbolá, y tuvo un papel relevante en los ataques contra fuerzas estadounidenses en el Líbano en 1983. Israel afirma que Shukr fue responsable del ataque que causó la muerte de 12 niños en la aldea de Majdal Shams, en los Altos del Golán sirios ocupados. Israel bombardeó un edificio residencial en Haret Hreik, en el suburbio sur de Beirut, bastión de Hezbolá, lo que condujo a su asesinato (Wilson Center, 2024).

Resistencia Palestina

Durante el primer año de la guerra de exterminio contra el pueblo palestino desde el 7 de octubre de 2023, Israel asesinó a aproximadamente doce altos responsables de Hamás. Israel eliminó a varios dirigentes de Hamás, como Ismail Haniyeh en Teherán y Mohammad Deif en Gaza. El jefe del Mossad, David Barnea, prometió ajustar cuentas, según sus palabras, con todos los involucrados directa o indirectamente en el ataque del 7 de octubre de 2023, indicando que esto tomaría tiempo, tal como sucedió después de la operación de Múnich, pero que los alcanzarían dondequiera que estuvieran (Wilson Center, 2024).

Las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam fueron establecidas como el ala militar del movimiento de resistencia islámica Hamás, y se dieron a conocer de manera más amplia en 1991. Hamás surgió en la década de 1980 como una extensión de la Hermandad Musulmana. Su ala militar realizó numerosas operaciones de resistencia en los años noventa, y recibió el nombre de Brigadas Izz ad-Din al-Qassam en honor al líder sirio revolucionario en Palestina, Izz ad-Din al-Qassam (Wilson Center, 2024).

Israel atacó a Ayman Nofal mediante un bombardeo aéreo el 17 de octubre de 2023 dentro de la Franja de Gaza. La operación resultó en el asesinato de Nofal, quien era acusado de ejecutar múltiples operaciones militares contra Israel y de coordinar acciones con otras facciones (Wilson Center, 2024).

En un ataque aéreo contra Gaza, Israel eliminó a Jamila al-Shanti el 19 de octubre de 2023. Fue la primera mujer electa para el Comité Político de Hamás y viuda del líder palestino Abdelaziz al-Rantissi, uno de los fundadores de Hamás (Wilson Center, 2024).

Israel asesinó a Ibrahim al-Bayari en un ataque aéreo en Gaza el 31 de octubre de 2023. Al-Bayari era responsable del batallón Jabalia y de las operaciones en el norte de la Franja de Gaza. El ataque también causó la muerte de al menos 126 civiles. Israel afirmó que al-Bayari enviaba combatientes que participaron en el ataque del 7 de octubre de 2023 y que, durante dos décadas, organizó y planificó ataques con misiles contra Israel (Wilson Center, 2024).

Israel asesinó a Khalil Kharz mediante un dron en Líbano. El ataque, ejecutado el 21 de noviembre de 2023 en la región de Tiro, eliminó al vicepresidente de las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam en Líbano (Wilson Center, 2024).

El 25 de diciembre de 2023, Israel asesinó a Saleh al-Arouri en el suburbio sur de Beirut. Al-Arouri, cofundador del ala militar de Hamás en Cisjordania y vicepresidente del Comité Político, fue atacado junto con otros dos responsables de Hamás en Líbano mediante un dron. Al-Arouri era el principal coordinador entre Hezbolá y Hamás (Wilson Center, 2024).

El 10 de marzo de 2024, Israel lanzó un ataque aéreo contra Gaza que provocó el asesinato de Marwan Isa. El ataque se realizó sobre el campo de refugiados de Al-Nuseirat. Isa era subcomandante del ala militar de Hamás en Gaza (Wilson Center, 2024).

El 13 de julio de 2024, Israel asesinó a Mohammad Deif en un ataque aéreo en Gaza. Hamás confirmó la muerte tras un retraso temporal. Deif era comandante supremo de las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam, dirigió el ataque del 7 de octubre de 2023 y había ejecutado múltiples operaciones desde los inicios de Hamás. El bombardeo también causó la muerte de 90 palestinos y heridas a 300 (Wilson Center, 2024).

El 31 de julio de 2024, Ismail Haniyeh fue asesinado en Teherán, aunque los informes sobre los detalles del ataque fueron contradictorios. Algunos afirmaron que la bomba fue colocada en la habitación un mes antes de la visita y detonada a distancia. Haniyeh, presidente del Comité Político de Hamás, había liderado negociaciones indirectas con Israel y residía en Catar (Wilson Center, 2024).

Israel asesinó al comandante del batallón Al-Furqan en un ataque aéreo el 4 de agosto de 2024. La operación tuvo lugar en una escuela de Gaza, donde murió Jaber Aziz, comandante del batallón, a quien Israel acusa de participar en la planificación y entrenamiento para el ataque del 7 de octubre de 2023 (Wilson Center, 2024).

El 5 de agosto de 2024, Israel asesinó a Abd al-Fattah al-Zar’i en un bombardeo aéreo en Deir al-Balah, Gaza. Al-Zar’i era ministro de Economía del gobierno de Hamás en Gaza y fue asesinado junto con su madre. Israel le atribuye supervisión en la distribución de recursos de Hamás y la apropiación de ayuda humanitaria (Wilson Center, 2024).

El 9 de agosto de 2024, Israel asesinó a Samer Mahmoud al-Haj, comandante de Hamás en el campamento de Ain al-Hilweh, Líbano. Al-Haj fue acusado de reclutar y entrenar miembros de Hamás (Wilson Center, 2024).

El 10 de agosto de 2024, Israel llevó a cabo una masacre mediante un bombardeo aéreo en Gaza, alegando haber asesinado a 31 miembros de la resistencia palestina. La escuela atacada funcionaba como refugio para desplazados y murieron 100 palestinos. Entre los objetivos figuraba Yusuf al-Kahlout, a quien Israel acusa de liderar Hamás, aunque medios describen que era profesor de árabe en la Universidad Islámica de Gaza (Wilson Center, 2024).

Israel asesinó a Amjad Yamini en un bombardeo aéreo sobre Gaza el 10 de agosto de 2024, causando una masacre entre la población civil, con la muerte de 100 personas (Wilson Center, 2024).

El 17 de agosto de 2024, Israel ejecutó un ataque con dron en Cisjordania que mató a Ahmad Abu ‘Ara, líder de Hamás en Jenin, junto a Ra’fat al-Dawasi. Abu ‘Ara estaba involucrado en fabricación de explosivos y múltiples ataques, incluido el ataque en el valle del Jordán el 11 de agosto y atentados el 27 de junio y 23 de julio (Wilson Center, 2024).

El 30 de agosto de 2024, Israel asesinó a Waseem Hazem, uno de los principales líderes de Hamás en Jenin, junto con otras dos personas, mediante una operación de fuerzas especiales apoyadas por el ejército. Israel afirma que Hazem dirigía numerosas operaciones contra objetivos israelíes en Cisjordania (Wilson Center, 2024).

En agosto de 2024, Israel asesinó a Ahmad Fawzi Nasser Wadiya mediante un bombardeo aéreo en Gaza. Wadiya era comandante del batallón Daraj al-Tuffah de la fuerza élite y acusado de liderar el ataque contra Netiv HaAsarah durante el ataque del 7 de octubre (Wilson Center, 2024).

El 9 de septiembre de 2024, Israel asesinó a Samer Abu Daqah mediante un bombardeo aéreo en Khan Younis, Gaza. Abu Daqah era jefe de la unidad aérea de Hamás (Wilson Center, 2024).

El 9 de septiembre de 2024, Israel asesinó a Osama al-Tabbash mediante un bombardeo aéreo en Gaza, acusado de ser jefe de vigilancia y objetivos en inteligencia militar de Hamás (Wilson Center, 2024).

El 17 de octubre de 2024, Israel confirmó el asesinato de Yahya al-Sinwar, uno de los principales estrategas del ataque del 7 de octubre de 2023. Sinwar era una de las mentes principales de Hamás y murió en un enfrentamiento con el ejército israelí, junto con otros combatientes (Wilson Center, 2024).

Motivos del uso de asesinatos por Israel

Los motivos de los asesinatos realizados por Israel pueden insertarse dentro de dos máximas judías, según fuentes disponibles. Dani Yatom, exdirector del Mossad, declaró en una entrevista que la motivación es “quien viene a matarte, adelántate y mátalo”, en contraposición a “ojo por ojo”, que es venganza, la cual está permitida pero no como motivación principal (Hakak, 2020, 0:30). Uzzi Dayan, exsubjefe del Estado Mayor, dijo que la motivación principal es “ojo por ojo” (Hakak, 2020, 1:08).

Sin embargo, limitar los motivos a estas dos máximas sería una simplificación excesiva. El asesinato rápido y consecutivo de líderes de Hezbolá, al inicio de la guerra israelí contra Líbano, puede relacionarse con un intento de crear caos y cortar la comunicación entre combatientes y la dirección militar y política, provocando desarticulación de las fuerzas de resistencia o desorden que permita someter al adversario. Situaciones similares ocurrieron durante la Segunda Intifada, como el asesinato de Raed al-Karmi y otros líderes activos, generando cierto caos operacional y pérdida de conexión relativa entre la dirección política y los cuadros militares.

En el caso de los asesinatos de científicos, como los iraníes, estos se relacionan más con ganar tiempo y retrasar proyectos. Las operaciones de asesinato de científicos nucleares iraníes suelen clasificarse como operaciones de “ganar tiempo”, especialmente en la era de la velocidad, que se ha convertido en un criterio estratégico clave, según el general Tommy Franks.

El general Franks, en su autobiografía sobre la Guerra del Golfo de 1991, discute la idea del estratega prusiano Clausewitz sobre la “masa” o concentración de fuerzas. Franks observó que después de la Guerra del Golfo, la concepción de Clausewitz cambió, afirmando que la velocidad constituye una “masa” propia capaz de garantizar la victoria, diferenciándose de la teoría original de Clausewitz (Franks, 2006, 228).

Conclusión

Se pueden señalar cuatro motivaciones principales para el uso de asesinatos por parte de Israel, esto a modo de referencia y no de manera exhaustiva. Las operaciones de asesinato israelíes están relacionadas con cuatro motivos fundamentales, sin que todas las eliminaciones se limiten a estas cuatro razones. Estas motivaciones son: la venganza, la eliminación preventiva, la creación de caos y el ganar tiempo. Estos cuatro motivos son los que el estudio ha identificado dentro de los casos mencionados entre sus líneas, sin negar la existencia de otras motivaciones diversas y variadas.

Referencias

Referencias árabes:

  • Franks, Tommy. Traducción de Mohammad Mahmoud Al-Touba. 2006. Soldado estadounidense: Memorias del comandante general del ejército estadounidense, con atención a la formación, entrenamiento y sus últimas guerras. Riad: Biblioteca Obikan.
  • Makki, Tharwat. 2005. La élite política y el cambio social: la experiencia de Egipto 1952-1967. El Cairo: Alam Min al-Kutub.

Referencias extranjeras:

  • Perliger, Arie. 2015. The Causes and Impact of Political Assassinations. Combating Terrorism Center. https://ctc.westpoint.edu/the-causes-and-impact-of-political-assassinations/, (Fecha de acceso 9/8/2024)
  • Mintz, Steven. 2024. Shots Heard Round the World: Do assassinations alter the course of history? Inside Higher Ed IHD. https://www.insidehighered.com/opinion/columns/higher-ed-gamma/2024/07/17/do-assassinations-alter-course-history, (Fecha de acceso 08/10/2024)
  • Fitzpatrick, Matt. 2024. Political assassinations are not just an American problem. THE CONVERSATION. https://theconversation.com/political-assassinations-are-not-just-an-american-problem-they-have-been-all-too-frequent-throughout-history-234683, (Fecha de acceso 22/8/2024)
  • Adaileh, Nidal. 2024. Missiles, explosives and bullets: Is assassination an effective tool for Israel? MEM Middle East Monitor. https://www.middleeastmonitor.com/20240731-missiles-explosives-and-bullets-is-assassination-an-effective-tool-for-israel/, (Fecha de acceso 29/10/2024)
  • Luca Trenta, Kevin T Fahey & Douglas B Atkinson. 2024. Secrecy and the politics of selective disclosures: the US government’s intervention in Guatemala. Intelligence and National Security, 39:4. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09636412.2018.1483633#d1e121, (Fecha de acceso 10/2/2025)
  • Masters, Jonathan. 2013. Targeted Killings, Council on Foreign Relations.
    https://www.cfr.org/backgrounder/targeted-killings, (Fecha de acceso 16/2/2025)
  • Wilson Center. 2024. Israel Targets Hezbollah and Hamas Officials. https://www.wilsoncenter.org/article/israeli-assassinations-top-hamas-and-hezbollah-officials, (fecha de acceso 23/3/2025)
  • Cambridge, 2025. Assassination. Cambridge University Press. https://dictionary.cambridge.org/dictionary/english/assassination, (fecha de acceso 4/2/2025)
  • Merriam-Webster, 2025. Assassination. https://www.merriam-webster.com/dictionary/assassination, (fecha de acceso 44/2/2025)
  • Dictionary.com, 2025. Assassination. https://www.dictionary.com/browse/assassination, (fecha de acceso 4/2/2025)
  • Hakak, Shiran. 2020. “Nobody wants to be next”: Are targeted killings effective? KAN. תחקיר חקק, שירן. 2020. “אף אחד לא רוצה להיות הבא בתור” : האם החיסולים הממוקדים יעילים?. כאן https://www.youtube.com/watch?v=afcH4yp48So, (fecha de acceso 7/4/2025)

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